Este piso en venta, situado en la segunda planta de un edificio con más de 50 años de antigüedad, ofrece una superficie total de 106 m² y una útil de 100 m². La vivienda cuenta con cuatro habitaciones: una individual y tres dobles, ideales para familias o para destinar alguna a estudio o despacho. El baño es completo y el estado de conservación es bueno, con suelos de parquet que aportan calidez al ambiente. La carpintería exterior de aluminio y la orientación sureste asegura una buena entrada de luz natural. Además, dispone de aire acondicionado tanto para frío como para calor, proporcionando confort en todas las estaciones. La cocina está integrada en el comedor, creando un espacio funcional y acogedor. Un agradable balcón añade un espacio al aire libre privado. Por razones de convivencia, no se permiten mascotas. El inmueble tiene un nivel energético de emisiones E (99) y consumo E (999), un dato a tener en cuenta para la eficiencia del hogar.